EL AMOR ES UNA FUERZA CÓSMICA

Y es que el Amor es una Fuerza Cósmica, una fuerza que surge del vórtice de todo núcleo atómico, una fuerza que surge del vórtice de cualquier Sistema Solar, una fuerza que surge del centro de cualquier Galaxia; una fuerza extraordinaria que debidamente utilizada puede realizar prodigios y maravillas, como aquéllos que realizara el Divino Rabí de Galilea Jesús El Cristo a su paso por la tierra; así es el Amor…

El BESO en sí mismo (dado por muchos en forma morbosa), es en realidad de verdad, la consagración mística de dos Almas ávidas de expresar en forma sensible lo que interiormente viven…

El ACTO SEXUAL es la consubstancialización del Amor en el realismo Psicofisiológico de nuestra naturaleza…

En el Asia jamás se levantaron monumentos a los grandes héroes, ni a un Gengis Khan con sus cruentas batallas, si no al Amor, a la mujer. 

Y es que los asiáticos comprendieron que sólo mediante la Fuerza Maravillosa del Amor, podemos transformarnos radicalmente.

La maternidad, el Amor, la mujer, he ahí algo grandioso que resuena en el coral del espacio en forma siempre perenne. 

“La mujer es el pensamiento más bella del creador hecho carne, sangre, y vida”…

A nosotros los varones un cuadro hermoso nos fascina, una bella puesta de Sol nos encanta, un eclipse observado por ahí desde algún observatorio nos admira, pero la mujer de inmediato provoca en nosotros el ansia de poseerla, el ansia de hacernos uno con ella, el ansia de integrarnos con ella, para participar de la Plenitud del Universo.

Sin embargo, NO DEBEMOS, en modo alguno, MIRAR AL AMOR Y A LA MUJER EN FORMA MORBOSA, debemos recordar que el Amor en sí mismo, es puro, santo y noble.

Cuando uno profana a la mujer con la mirada morbosa, indubitablemente marcha por el camino de la degeneración. 

Debemos verla en toda su plenitud natural. 

La mujer para la Santa Predestinación nacida es la única que a nosotros los varones, puede liberarnos de la cadena del dolor.

El varón, para la mujer es algo similar, ella ve en el varón toda esperanza, toda protección, ella quiere completarse en el varón, ella ve en él, precisamente, el Principio Masculino Eterno, la fuerza misma que ha puesto en actividad todo lo que es, todo lo que ha sido, todo lo que será.

Hombre y Mujer en realidad de verdad, son las DOS COLUMNAS DEL TEMPLO. 

Las dos Columnas no deben estar exageradamente cerca ni tampoco exorbitantemente lejos, debe haber un espacio como para que la Luz pase por en medio de ellas.

Samael Aun Weor

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