LAS SIETE IGLESIAS DEL APOCALIPSIS

San Juan nos legó los misterios de la Gnosis cristiana, cuyos secretos, aunque no estaba permitido revelarlos, él nos los revela en el Apocalipsis valiéndose de alegorías tal como lo hicieran los aztecas a través de bajos relieves y monolitos para transmitirnos su oculta sabiduría.

“Yo soy el Alfa y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete iglesias: Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea”.

Las siete iglesias son los siete centros nerviosos principales de la médula espinal en el hombre.

EFESO es el ganglio coxígeo, el chakra Mulhadara donde dormita la serpiente (simbolizada por la serpiente emplumada de los aztecas) de nuestro poder sexual.

Deben haber caricias sexuales entre cónyuges, pero ambos deben retirarse antes de la eyaculación en el hombre y del orgasmo en la mujer para evitar el derrame del semen.

Por lo tanto, dice el Apocalipsis, “acuérdate del estado de donde caíste y arrepiéntete y vuelve a la práctica de las primeras obras; porque si no, voy a tí y removeré tu candelero de su lugar si no te corriges, y la tristeza afligirá a tu corazón”.

Cuando el hombre fornica, la serpiente emplumada desciende una o más vértebras según la magnitud del acto. Así es como “moveré tu candelero de su lugar, si no te corrigieres”.

ESMIRNA es el ganglio prostático, el chakra Swadhisthana

“Yo sé tus obras y tu tribulación y tu pobreza, pero tú eres rico; la blasfemia de los que dicen ser judíos y no lo son, mas son sinagogas de Satanás. Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida”.

Fornicar es un acto contrario a la naturaleza. Actualmente todo hombre que rebasa los cuarenta y cinco años sufre de hipertrofia prostática.

PÉRGAMO es el ganglio epigástrico, el chakra Manipúra.

“Yo sé de tus obras y dónde moras, dónde está la silla de Satanás (el contra cuerpo astral tiene su asiento en este ganglio); y retienes mi nombre y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel.. Pero tengo unas pocas cosas contra tí: tienes a los que practican la doctrina de los Nicolaítas, a los cuales yo aborrezco. Arrepiéntete porque de otra manera, vendré a ti presto y pelearé contra ellos con la espada de mi boca”.

La eyaculación seminal es la doctrina de los Nicolaítas, la cual nació con las prácticas de magia negra de los lemuro-atlantes, quienes la transmitieron a los moabitas, amorreos, filisteos, cananeos, etc. Los magos que practican magia sexual negativa se convierten en demonios. En este caso, la serpiente ígnea, en lugar de subir por la médula espinal, desciende hasta los infiernos atómicos del hombre y forma, en el cuerpo astral del mismo, a la cola con que se representa a Satán.

TIATIRA es el ganglio cardiaco, el chakra Anahata.

“El Hijo de dios, que tiene sus ojos como llama de fuego, y sus pies semejantes al latón fino, dice a ésta iglesia: “Yo he conocido tus obras y caridad y servicio y fe y paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. Mas tengo unas pocas cosas contra ti: permites a aquella mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñar a mis siervos a fornicar; y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación y no se ha arrepentido”.

La serpiente emplumada sube de acuerdo a los méritos del corazón. Se necesitan las santidad y castidad más perfectas para lograr su ascenso y unión con el Intimo, para que el iniciado nazca en los mundos internos como Maestro de Misterios Mayores. La unión con el Intimo es muy difícil porque en el incienso de la oración se esconde el delito. En el altar se le pone corona de espinal al delito. En las más grandes inspiraciones de la luz está agazapado el delito. En los propósitos más nobles encontramos al delito con túnica de santidad.

El Intimo mora en el corazón.

Recomendamos a usted que haga un balance de todos sus defectos y dedique dos meses a cada uno de ellos hasta extirparlos por completo de su corazón. Las alas ígneas, que nos dan poder para pasar instantáneamente de un plano cósmico a otro, las recibimos en la iglesia de Tiatira de manos de los espíritus del movimiento.

SARDIS es nuestro creador ganglio laríngeo, el chakra Vishuddha.

“El que tiene los siete Espíritus de dios y las siete estrellas dice a este iglesia: Yo conozco tus obras, que tienes nombre, que vives y estás muerto. Sé vigilante y confirma las cosas que están para morir porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate de lo que has recibido y has oído y guárdalo y arrepiéntete. Y si no velares, vendré a tí como ladrón y no sabrás en qué hora vendré a tí. Más tienes unas pocas

personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras y andarán conmigo en vestiduras blancas porque son dignas. El que venciere será vestido de blanco y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles”.

FILADELFIA es el ganglio pituitario, el chakra Ajnâ.

“Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: Yo conozco tus obras; he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser judíos y no lo son, mas mienten; he aquí, y los constreñiré a que vengan y adoren delante de sus pies, y sepan que yo te he amado. Porque has guardado la palabra de mi paciencia yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo para probar a los que moran en la tierra. He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él, el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi dios, la nueva Jerusalém, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y nombre nuevo”.

LAODICEA es el ganglio pineal, el chakra Sahasrâra.

“El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice a esta iglesia”:

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Mas porque eres tibio, y ni frío ni caliente, te vomitaré de mi boca (los tibios son expulsados del Templo de la Sabiduría) Porque tú dices: yo soy rico y no tengo necesidad de ninguna cosa, y no conoces que eres un cuitado y miserable, y pobre y ciego y desnudo”.

“Y vi un ángel descender del cielo cercado de una nube y al arco celeste sobre su cabeza, y su rostro era como el Sol, y sus pies como columnas de fuego (ese ángel es el Intimo), y clamó con gran voz, como cuando un león ruge, y cuando hubo clamado, siete truenos clamaron sus voces”.

Esos truenos son las siete notas que resuenan en las siete iglesias de la columna vertebral del iniciado, las cuales parecen abiertas flores de loto en la caña maravillosa de la columna vertebral.

Efeso nos da poder sobre la tierra, Esmirna sobre las tempestades, Pérgamo sobre el fuego y nos confiere la telepatía, Tiatira nos da poder sobre los vientos, Sardis nos da poder de creación y el oído oculto, Filadelfia nos permite ver a los ángeles, tronos, potestades, virtudes, etc.; Laodicea es nuestra resplandeciente loto de mil pétalos, el ojo de diamante, la corona de los santos que con sus terribles resplandores hace huir a los demonios, el ojo de la Omnividencia donde mora el átomo del Espíritu Santo.

La luz astral es el fuego sagrado del Espíritu Santo, la luz del Logos, cuya naturaleza y poder divinos son como electricidad viva y consciente en nada comparable con la electricidad física que conocemos.

Cuando por consciente voluntad espiritual el hombre despierta al fuego sagrado del Espíritu Santo que yace en todo hombre como serpiente replegada en el ganglio coxígeo, y lo excita a la actividad, ese fuego sagrado se convierte en el agente del trabajo telésico o de perfección en el iniciado.

El premio del iniciado es la liberación de la rueda de reencarnación y la unión con Dios, pero antes tiene que sustituir a su mortal cuerpo físico por el inmortal cuerpo solar, el “To Soma Heliakon” (llamado así porque es tan resplandeciente como el Sol; Véase el final de Quo Vadis), y su alma desposarse con su Intimo.

El que levanta la primera serpiente Cristifica su cuerpo físico y es admitido en el primer grado del templo de misterios mayores; cae la lluvia y a media noche brilla el Sol del Padre; el iniciado pasa el segundo grado de misterios mayores y su cuerpo etérico brilla como el oro herido por el Sol. Así levanta por sí mismo a sus siete caídas serpientes de fuego y Cristifica sus siete cuerpos en todos los planos superiores. El fuego de las serpientes es tan rutilante e imponente en sus manifestaciones visibles como lo es el fuego del cielo en una sombría noche de tempestad.

Práctica

En el capítulo anterior dejamos al fuego sagrado del Espíritu Santo haciendo girar, de izquierda a derecha, al loto de fuego de su glándula cardiaca. Ahora, vea, sienta que ese fuego baja hacia su plexo solar, situado un poco más arriba del ombligo, y hace girar, de izquierda a derecha, al loto de fuego de ese glándula. Ese loto tiene diez pétalos: cinco de color rojo sucio que alternan con cinco de color verde oscuro. Véalo luminoso, resplandeciente, y vocalice las siguientes sílabas:

IN IIIIIIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNNNNNN
EN EEEEEEEEEEEEEEEEENNNNNNNNNNNNNNNN ON OOOOOOOOOOOOOOOOONNNNNNNNNNNNNNNN

Pida en oración a su Dios Interno la realización de sus más nobles anhelos y quédese dormido.

Por las mañanas, antes de salir el Sol y cuando éste esté saliendo, después de que tome su baño o se asee, párese dando frente al oriente o imagine que el Sol es la rosa de fuego de una enorme cruz dorada que está en el cielo y de la que salen miríadas de rayos de luz que penetran en su cuerpo por el plexo solar; al mismo tiempo vocalice la sílaba UN, así:

UUUUUUUUUUUUUUUUUNNNNNNNNNNNNNNNN

Con estas prácticas pronto despertará en usted el sentido de la telepatía.

El Maestro Samael Aun Weor

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