LA SEXTA TROMPETA

Y el sexto ángel (Zachariel) tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios” (Ap. 9: 13). El altar de oro, son el hombre y la mujer, el fuego y el agua. (IOD, HE, VAU, HE). El altar de Dios es la naturaleza.

“Diciendo al sexto ángel, que tenía la trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran río Eufrates (los cuatro Devarajas que gobiernan los cuatro vientos)” (Ap. 9: 14).

“Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban aparejados para la hora y día y mes y año, para matar la tercera parte de los hombres” (Ap. 9: 15).

Con la bomba de hidrógeno quedarán libres los cuatro ángeles de los cuatro puntos cardinales de la tierra, que fueran designados para el día y la hora. Elementos desconocidos para el hombre serán liberados, y la ciencia humana no podrá controlarlos.

La bomba de hidrógeno será el pandemonio.

“Y el número del ejército de los de a caballo era doscientos millones. Y oí el número de ellos” (Ap. 9: 16).

El número 200.000.000, sumado en cifras cabalísticas, nos da el arcano 2 del tarot: La mujer, la papisa, la ciencia oculta.

Dos, es la naturaleza, y la gran naturaleza será tremendamente agitada por grandes cataclismos.

El poderío atómico y la bomba de hidrógeno producirán los espantosos y terribles cataclismos de los tiempos del fin. Elementos desconocidos de la naturaleza serán liberados con la bomba H., y nadie podrá controlarlos.

Los ejércitos humanos armados con potencial atómico, cohetes teledirigidos, bombas H., etc., herirán a la gran naturaleza, y entonces, ¡Ay de los moradores de la tierra!.

“Y así vi los caballos en visión, y los que sobre ellos estaban sentados, los cuales tenían corazas de fuego, de jacinto y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de la boca de ellos salía fuego y humo y azufre” (Ap. 9: 17). Estos caballos y estos ejércitos, son pueblos y muchedumbres y lenguas.

Y de las bocas de los moradores de la tierra, sale fuego de pasión, humo de pereza y azufre de dolor.

Rajas y Tamas traen enfermedades y dolor, tinieblas y desesperación, guerras, hambres, hospitales, etc. Rajas es emoción, pasión. Tamas es inercia, pereza.

“De estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres, del fuego, y del humo y del azufre, que salían de la boca de ellos” (Ap. 9: 18).

¡Ay de los moradores de la tierra! ¡Ay de los científicos del anticristo! ¡Ay de los buitres de la guerra!

“Porque su poder está en su boca (que habla blasfemias) y en sus colas, porque sus colas eran semejantes a serpientes, y tenían cabezas, y con ellas dañan” (Ap. 9: 19). Esos son los demonios de la gran Babilonia: Hombres-Demonios.

“Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen a los demonios, a las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar” (Ap. 9: 20).

“Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos” (Ap. 9: 21).

Los tiempos del fin son llegados, y estamos en ellos. En el Arcano 2,500 se encierra el misterio cabalístico de los tiempos, del día, y la hora.

El Mensaje de Acuario Samael Aun Weor

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