HA LLEGADO LA HORA DE LUCHAR INTENSIVAMENTE

Estimados hermanos del Movimiento Gnóstico en España: ¡Paz Inverencial! Habla para vosotros Samael Aun Weor.

Queridos hermanos gnósticos, con gran placer me dirijo a todos vosotros en estos instantes de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios. Ha llegado la hora de luchar intensivamente por la humanidad doliente, ya que en el momento en que nos encontramos todo está en crisis…

En nombre de la verdad hemos de decir que nos encontramos en el principio del fin. Hablo así, en estos términos, porque el FINAL DE NUESTRA RAZA ARIA está a la vista. Bien sabemos nosotros que toda raza tiene un principio y tiene un fin. El fin, para los habitantes que pueblan la faz de la Tierra, es ya inevitable.

En nombre de la verdad diremos, que así como existe el AÑO TERRESTRE, existe también el Gran Ciclo Solar, el Gran AÑO SIDERAL.

El Año Terrestre lo conocemos, es el viaje de la Tierra alrededor del Sol en 365 días y fracciones.

En cuanto al Año Sideral, bien lo conocen los astrónomos. Es el tiempo en que viaja el Sistema Solar ORS alrededor del Cinturón Zodiacal.

Así como existen Cuatro Estaciones para el Año Terrestre, también existen CUATRO ESTACIONES para el Año Sideral. Una raza no dura más que lo que dura un viaje del Sistema Solar alrededor del Cinturón Zodiacal; eso es todo. Concluido el viaje, concluida la raza.

Nuestra raza actual comienza con el capítulo VI del “Génesis” y termina con el “Apocalipsis” de San Juan… El Lago Ardiente de fuego y azufre que es la Muerte Segunda. Así que, concretando, diremos que un cambio geológico fundamental se operará dentro de pronto en la corteza de nuestro mundo Tierra; estos cambios suceden siempre al final del Año Sideral.

El presente viaje se inició después del Gran Diluvio Universal, es decir, después de la sumersión del Continente Atlante entre el fondo del océano que lleva su nombre (el Atlántico).

Con el inicio de tal viaje, en el cual todavía estamos, comenzó la raza nuestra, es decir, la raza que puebla el mundo actualmente, en otros términos, la Raza Aria.

Obviamente, el final de la raza está a la vista, porque también el final del viaje está a la vista.

El viaje se inició bajo la ERA DEL ACUARIUS, y el Sistema Solar ha regresado a la Era del Aquarius.

En estos momentos estamos en la Era del Aquarius. Así pues, el principio del fin es ya un hecho y estamos en él…

Si leemos a MATEO, según la Ciencia, nos daremos cuenta que todo lo que está escrito en el Sermón Profético, coincide con la época actual: Se habla de guerras, de rumores de guerras, de Jerusalén rodeada de ejércitos, de pestes, de terremotos por todas partes”, etc., etc., etc. Éstas son las señales del principio del fin…

SAN LUCAS, según la Luz, nos está hablando de algo diferente: De la Edad de Oro, de la futura raza después del Gran Cataclismo, la Nueva Edad que viene después del gran desastre que aguarda nuestro globo terráqueo y a la humanidad…

Así que es necesario comprender; en estos instantes exactos en que nos hallamos, se están sucediendo cosas que indican el principio del fin, y es que el viaje de nuestro Sistema Solar alrededor del Zodiaco está concluyendo, porque el viaje, repito, se inició en Aquarius y termina en Aquarius, y estamos ya en Aquarius…

Partiendo de todos estos principios, de todas explicaciones, aclararemos muchas cosas. Las Cuatro Estaciones del Año Sideral son la Primavera –es decir la EDAD SOLAR–, el Verano –la EDAD DE PLATA–, el Otoño –la EDAD DE COBRE–, el Invierno –la EDAD DE HIERRO–.

En la Edad de Oro de cualquier raza, no hay frontera, no hay guerras, no hay partidos políticos, no existen odios; la Tierra toda es un Paraíso, nadie tiene en su interior el Ego animal, por lo mismo, todos los seres están llenos de Amor y Felicidad. En la Edad de Plata decrece un poco toda esta dicha, pero continúa. En la Edad de Cobre definitivamente el Ego toma fuerza, se desarrolla en forma inaudita dentro de cada criatura, comienzan las fronteras, las guerras; y en la Edad de Hierro que es la actual, todo es un desastre, la Tierra se llena de odio y de guerras espantosas.

Así pues, Edad de Oro, la Primavera; Edad de Plata, el Verano; Edad de Cobre, el Otoño; Edad de Hierro, el Invierno. En este momento estamos en la Edad de Hierro…

DANIEL, el Profeta veía un gran mar en su visión, con Cuatro Bestias que salían. La primera tenía cuerpo de león y alas de águila, pero le fue dado corazón de Hombre, es la Edad de Oro; la segunda tenía la forma de oso, la Edad de Plata; la tercera parecía una esfinge, la Edad de Cobre; la cuarta era muy distinta a las otra tres Bestias, completamente diferente: era de Hierro, y sus dientes y sus pezuñas y sus uñas todo era de acero y destruía todo lo que tocaba hasta podía hacer guerra contra los Santos del Altísimo y echarlos abajo; es la Edad de Hierro, la del invierno horrible en que actualmente nos encontramos.

Así pues, las Cuatro Bestias representan las Cuatro Edades del mundo. Cuando Daniel el Profeta, preguntó cuándo sería el final de la Bestia, de la cuarta (Bestia tan distinta a todas las demás que hasta y podía destruir la Naturaleza y hacer guerra contra los Santos y formar el desorden, espantosa en gran manera), entonces las respuesta fue:

“Esto sucederá dentro de un tiempo, tiempos y la mitad”…

Y vio Daniel el momento, pues, en que al fin, la cuarta Bestia sería destruida y el Reino entregado a los Santos del Altísimo, pero, repito, esto será “dentro de un tiempo, tiempos y la mitad”…

Palabras que se le dijeron a Daniel. “Tiempo”: la Edad de Oro; “tiempos”: las Edades de Plata y Cobres; y la “mitad”: la “mitad” de la Edad de Hierro.

Si así nos sometemos a los cálculos Brahmánicos en relación con el Kali-Yuga llegamos a la conclusión de que estamos en la mitad de la Edad de Hierro, exactamente en la mitad; nos indica el final de la Gran Bestia, el final de la cuarta Bestia.

Y en cuando a Nabucodonosor Rey, soñó, pues, un sueño, y llamó a sus intérpretes para que interpretaran (pero él exigía a los intérpretes que fueran capaces de saber el sueño que tuvo y sino, pues, no se sometía a la interpretación), muchos lo intentaron interpretar (en Babilonia), y no pudieron, porque lo primero que exigía el Rey era que le adivinaran el sueño, él no lo contaba, sino que se lo adivinaran; y eso fue lo grave, porque ninguno podía; y como no podían fueron echados a las fieras, fueron arrojados a las cárceles, fueron matados, pero hubo uno que si pudo: ¡fue Daniel! Él abandonó el cuerpo físico a voluntad, mediante procedimientos interesantes que nosotros los gnósticos todavía tenemos.

Fuera de la forma densa, física, se propuso examinar cual había sido el sueño del Rey, y es claro, lo conoció. Y al otro día se presentó, pues, en el Palacio Real para dar la interpretación. Y dijo al Rey:

“Señor, tú veías en tus sueños una gran estatua; la cabeza era de oro; el pecho, y los brazos eran de plata, el vientre de metal, es decir de cobre, y las piernas y pies en parte de hierro y en parte de barro cocido”…

Y le dijo:

“Éstos son Cuatro Reinos que habrán en el mundo”…

Y explicó lo de los Cuatro Reinos (aunque adaptó tal interpretación a las cosas de aquella época; pero el que tenga entendimiento que entienda porque ahí hay Sabiduría). Claro está que el Rey hizo poner púrpura sobre el cuerpo de Daniel, collar al cuello…

He ahí las Cuatro Edades: la de Oro, la de Plata, la de Cobre y la de Hierro. La de hierro “en parte es de hierro y en parte de barro, de barro cocido”, es decir, en parte el reino es fuerte y en parte frágil y débil, y será quebrantado como vaso de alfarerodentro de muy poco tiempo…

Téngase en cuenta que añadido al final catastrófico que sobreviene siempre en los últimos instantes del gran viaje de nuestro Sistema Solar, hay algo que vale la pena tener en cuenta, me refiero al planeta HERCÓLUBUS, que ahora es denominado “Barnard I” por los astrónomos.

Tal planeta es inmenso, como seis veces más grande que Júpiter, y llega a nuestra órbita terrestre exactamente al final de cada viaje de nuestro Sistema Solar por el Cinturón Zodiacal. Y obviamente, produce espantosos cataclismos…

Cuando llegó al final del viaje ATLANTE, aquel continente se sumergió entre el fondo del océano, con todos sus millones de habitantes. Hubo una REVOLUCIÓN DE LOS EJES DE LA TIERRA espantosos. Los polos se convirtieron en Ecuador, el Ecuador en Polos…

Cuando llegó el final del viaje LEMÚRICO, el Continente Lemur, que otrora estuviera situado en el océano Pacífico, fue sacudido por el fuego y los terremotos; entonces se inició una época de grandes cataclismos que, al final y al cabo, hicieron que aquel gran continente se hundiera lentamente, y fuera desapareciendo entre las embravecidas olas del Pacífico…

Cuando llegó al final del viaje HIPERBÓREO pereció toda la Humanidad Hiperbórea arrasada por fuertes huracanes…

Cuando llegó al final del viaje POLAR, la Raza Protoplasmática desapareció de la faz de la Tierra…

Ahora llega, precisamente, al final del viaje, Hercólubus (“Barnard I”, como le denominan los astrónomos), ya está a la vista de todos los telescopios…

Aquí, en la Sede Patriarcal, de México, tenemos nosotros el MAPA que ha de originar la GRAN CATÁSTROFE; un mapa astronómico elaborado por los mismos astrónomos en todos los observatorios del mundo.

Si los astrónomos no han dado publicidad a este asunto, se debe a la censura de los gobiernos, que no quieren que en los pueblos se forme PSICOSIS COLECTIVA. Y tienen razón hasta cierto punto, porque esto produciría desajustes económicos irreparables y grandes fracasos, dijéramos, dentro del punto de lo sociológico y económico.

Bueno, pero el hecho es el hecho, y Hercólubus está a la vista de los astrónomos y viene viajando a una velocidad fantástica…

Gira alrededor del SOL TYLAR, pertenece al Sistema Solar Tylar. Todo el Sistema Solar Tylar se acerca, especialmente Hercólubus, que es el planeta llamado a pasar muy cerca de nuestra órbita terrestre.

Como quiera que es un mundo gigante, atraerá, o halará magnéticamente el FUEGO LÍQUIDO que existe en el interior del mundo, entonces brotarán VOLCANES por todas partes. Por último, parte de LA CORTEZA GEOLÓGICA PUEDE EXPLOTAR, porque actualmente hay muchas presiones y vapores dentro de la corteza geológica del mundo. Esto puede producir, naturalmente, una explosión.

La explosión sería originada por Hercólubus.

El fuego líquido está llamado a derramarse, dijéramos, por toda la corteza geológica originando, pues, como es natural, el GRAN INCENDIO UNIVERSAL, irreparable, que nadie podrá apagar.

PEDRO, en su “Epístola Segunda a los Romanos” dice:

“Los elementos ardiendo serán deshechos, y la Tierra y todas la obras que en ella hay serán quemadas”…

Esto se explica con la llegada de Hercólubus o Barnard I, como así lo denominan los astrónomos.

Es claro, con el fuego perecerá todo aquello que tenga vida.

Mucho más tarde, en el máximum acercamiento de Hercólubus, se producirá la revolución de los ejes de la Tierra. Los polos quedarán convertidos en Ecuador. El Ecuador quedará convertido en polos, y el agua de los océanos cambiará de lecho. Por ende, las tierras actuales sobre las que vive la raza humana quedarán en el fondo de los océanos.

hercolubus

Habrán algunos picos de la montañas más altos, podrán no ser cubiertos por las aguas, entonces, esas serán islas, naturalmente.

Considero que el Everest, por ejemplo, la parte más alta de esa cima podrá ser una isla. Es posible que muchas cumbres muy elevadas, naturalmente, queden convertidas en simples islas…

Así que nos acercamos al gran final catastrófico de la Raza Aria. En el tiempo, muchísimo más tarde, habrá una Nueva Raza sobre la faz de la Tierra. Me refiero en forma enfática a la SEXTA RAZA RAÍZ.

Siempre hay sobrevivientes en cada raza que perece. Hubo sobrevivientes Lemures, que dieron origen a la Raza Atlante. Hubo sobreviviente Atlantes que dieron origen a la Raza Aria y habrá sobrevivientes de nuestra raza.

Un pequeño grupo que ya se está formando al margen de todas las limitaciones y de todos los perjuicios de la Tierra, y de todos los partidos, dogmas y tiranías…

Este GRUPO SELECTO, en su momento y en su hora, será llevado secretamente a un lugar del Pacífico. Desde allí podrá, este grupo, contemplar la Gran Catástrofe sin recibir daño alguno.

Tal grupo, tendrá que vivir bajo la niebla, entre los vapores, dijéramos, de la niebla, como los antiguos Nibelungos, porque el planeta Tierra, todo, quedará envuelto en fuego y vapor de agua durante varios siglos…

Al fin, surgirán del fondo mismísimo de los océanos nuevas tierras, en las cuales vivirá una Humanidad Nueva. Y serán precisamente los sobreviviente quienes irán a servir de núcleo para la futura Gran Raza; serán ellos quienes habitarán en esas tierras nuevas bajo cielos nuevos.

Y entonces vendrá la nueva Edad de Oro de la futura raza; a ella se refiere Virgilio, el poeta de Mantua cuando dice en su divina “Eneida”:

“Ya llegó la Edad de Oro, y una nueva progenie manda”…

En la Edad de Oro, sólo tendrán Cuerpo Físico, solamente podrán vivir, aquellos que hayan RECONQUISTADO LA INOCENCIA; para reconquistar la Inocencia hay que eliminar de nuestra naturaleza interior, los agregados psíquicos que personifican a nuestros errores.

Si alguien tuviese agregados psíquicos en su constitución íntima psicológica, pues, no podría tener Cuerpo Físico en la futura Edad de Oro, en ella solamente gobernará el Amor, la Gran Felicidad…

Así pues, viene al mundo una Nueva Edad, y el objetivo de nosotros los gnósticos es preparar el núcleo que habrá de servir de raíz para la Edad de Oro. ¡A eso estamos dedicados! Si ustedes, mis queridos hermanos gnósticos de España, ¿quieren acompañarnos? Yo estoy con ustedes y marcharemos en su hora, en su momento, a su tiempo y a donde debamos marchar.

Hacia aquel lugar dónde no habrá de suceder nada, para contemplar desde allí la Gran Catástrofe.

Eso es todo lo que tengo hoy que decir, a mis queridos hermanos gnósticos españoles.

Samael Aun Weor

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