EL RÍO DE AGUA DE VIDA

Es necesario que los estudiantes del Gran Movimiento Gnóstico Mundial A.G.L.A reciban la iniciación.

Imaginación, inspiración, intuición, son los tres caminos obligatorios de la iniciación.

El pensamiento, el sentimiento y la voluntad deben liberarse totalmente del cuerpo físico.

Es indispensable aprender a salir conscientemente en cuerpo astral.

Primero. El estudiante gnóstico se elevará al conocimiento imaginativo.

Segundo. Adquirirá el conocimiento inspirativo.

Tercero. Logrará el conocimiento intuitivo.

Durante algún tiempo el estudiante se adiestrará con la imaginación, después, con la inspiración, y más tarde, con la intuición.

PRÁCTICAS

1. Conocimiento imaginativo

Las silabas MA, MA, PA, PA, BA, BA, son las primeras que articulamos en la niñez. Con estas silabas podréis comenzar la Iniciación Cantadlas asumiendo una actitud inocente, infantil. En la flauta encantada de Mozart podréis aprender la entonación de esas sagradas silabas. Mozart puso esas silabas en su maravillosa obra.

Adormeceos asumiendo una actitud infantil, recordando los primeros años de la infancia y entonando mentalmente las sagradas sílabas.

La palabra papá se vocaliza entonando en voz alta la primera sílaba PA, y bajando la voz en la segunda sílaba PA. Luego articularéis la silaba PA muchas veces. Lo mismo haréis con la sílaba MA.

Adormeceos meditando en vuestra infancia. Revivid con vuestra imaginación toda la infancia. Articulad mentalmente las sílabas sagradas.

Sabed que todo niño es clarividente hasta la edad de cuatro años. Después, los átomos inocentes de la clarividencia se sumergen entre el subconsciente. Si queréis reconquistar la clarividencia, meditad en la infancia y adormeceos profundamente articulando las primeras sílabas del niño. Ma, Ma, Pa, Pa, Ba, Ba.

La meditación y las sagradas silabas despertarán a los átomos infantiles de la clarividencia. Entonces os elevaréis al conocimiento imaginativo, aprenderéis a pensar en imágenes vivientes. La raza actual sólo piensa en concepto de ideas. Las ideas son el resultado del deseo.

Alguien piensa conquistar a una mujer, entonces le asalta una idea, etc. Las ideas son el yo. Tú aprenderás a pensar con imágenes vivientes. La meditación infantil y las sagradas sílabas, despertarán a los átomos infantiles para una nueva actividad.

El conocimiento imaginativo os confiere el poder de viajar consciente y positivamente en cuerpo etérico. Cuando el estudiante ha logrado el conocimiento imaginativo, entonces puede comenzar los ejercicios para el conocimiento inspirativo.

2. Conocimiento inspirativo

Nosotros hemos dado muchas claves para salir conscientemente en cuerpo astral, y millares de estudiantes han aprendido a salir en astral.

Empero, hemos visto en la práctica que aquellas personas que no pueden tener la mente quieta ni siquiera un instante, que están acostumbradas a mariposear de escuela en escuela, de logia en logia, siempre inquietas, siempre preocupadas, no logran salir conscientemente en cuerpo astral.

La clave para salir en astral conscientemente es vaciar la mente.

Acostado en su lecho, el estudiante rogará a su Dios Interno que lo saque del cuerpo. Luego, después de la plegaria, el estudiante debe vaciar la mente. Para esta práctica es inútil pensar.

Comprendiendo la inutilidad de pensar, el estudiante no pensará absolutamente en nada. Así, comprendiendo la inutilidad de pensar, durante esta práctica la mente quedará quieta y en silencio.

Debemos ante todo comprender que el proceso de pensar es una traba para salir en astral conscientemente.

Cuando comprendemos la inutilidad de pensar durante esta práctica que nos lleva hasta el conocimiento inspirado, entonces la mente queda naturalmente quieta y en silencio.

Hay que distinguir entre una mente que está quieta y una mente que está aquietada.

Hay que distinguir entre una mente que está en silencio y una mente que está silenciada a la fuerza,

Cuando la mente está aquietada y silenciada violentamente, entonces hay lucha secreta, y por lo tanto no está quieta, ni en silencio.

Cuando hemos comprendido la inutilidad del pensar durante estas prácticas, entonces la mente queda quieta y en silencio por sí misma.

Luego duérmase el estudiante tranquilamente. Si el estudiante logra dormirse sin pensar -con la mente quieta y en silencio-, entonces despierta conscientemente fuera del cuerpo físico y se eleva al conocimiento inspirado.

Es indispensable que el soñador despierte. Es urgente el despertar de la conciencia. Todos los seres humanos viajan en cuerpo astral durante las horas del sueño, pero desgraciadamente viven en el plano astral con la conciencia dormida, andan soñando.

Cuando el soñador despierta de sus sueños, se eleva al conocimiento inspirado. Los Maestros de la Logia Blanca no sueñan. Ellos viven a todas horas con la conciencia despierta, y en estado de vigilia, aun cuando sus cuerpos físicos estén dormidos entre sus lechos.

3. Conocimiento intuitivo

La tercera fase del conocimiento, es el conocimiento intuitivo. Para alcanzar las cimas inefables del conocimiento intuitivo, hay que besar el látigo del verdugo y la mano del que nos golpea.

Debemos amar y adorar a toda la humanidad, sacrificamos por ella y estar siempre dispuestos a dar hasta la última gota de sangre por amor a esa pobre humanidad doliente.

Todo iniciado, cuando se mueve conscientemente en cuerpo astral puede provocar el éxtasis por medio del amor. Entonces el iniciado se escapa de su cuerpo astral y se eleva a los mundos de los ángeles, arcángeles, serafines, potestades, virtudes, tronos, etc.

Entonces es cuando nos elevamos al conocimiento intuitivo.

Quien alcance las cimas inefables de la intuición, puede contemplar la futura Jerusalem Celestial.

Aquellos que suben las tres escalas de imaginación, inspiración e intuición, pueden ver la Jerusalem antigua (la tierra antigua) y la Jerusalem futura (la futura tierra que adviene después del gran cataclismo).

“Y vi un cielo nuevo, y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra se fueron y el mar ya no es” (Ap: 21: 1).

Los habitantes de la tierra futura serán ciudadanos despiertos en los mundos superiores. En la futura Jerusalem sólo habrá felicidad, paz y amor.

“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal que salía del trono de Dios y del Cordero” (Ap. 22: 1).

Ese río de agua de vida eterna, es el semen Cristónico. Los que anhelen subir los tres peldaños de imaginación, inspiración, intuición, deben lavar sus culpas con el agua pura de vida.

Sin castidad no se alcanza ningún progreso en estos estudios.

“En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de vida (con sus diez Sephirotes), que lleva doce frutos (las doce facultades), dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones” (Ap. 22: 2). Nadie hará entonces mal uso de sus poderes.

Todo aquel que ha subido los tres escalones de imaginación, inspiración e intuición, se mueve conscientemente en sus vehículos internos y visita los mundos superiores. Los diez Sephirotes constituyen las diez oleadas atómicas de la Gran Vida Universal.

El iniciado sabe moverse conscientemente entre las diez oleadas de la vida.

Existe un Sephirote secreto, ese es el Ain Soph (el mundo del Espacio Abstracto Absoluto). La antítesis fatal del Ain Soph, es el Abismo.

El iniciado que hace mal uso de sus doce facultades, se convierte en mago negro y cae al abismo.

En la Nueva Jerusalem, las hojas y los frutos del árbol de la vida servirán para la sanidad de las naciones.

“Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella y sus siervos le servirán” (Ap. 22: 3).

“Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes” (Ap. 22: 4).

Todo aquel que recibe el nombre del Eterno en su frente, se ha salvado del abismo y de la muerte segunda.

Ningún incrédulo o escéptico, ningún hombre sin fe, puede entrar en la Nueva Jerusalem. Aquellos que dudan es mejor que se preparen a entrar en el abismo. Los que eyaculan el semen, los brujos, los asesinos, los mentirosos, son gente del abismo. Esa gente no pueden recibir el nombre de Dios en sus frentes.

En la Nueva Jerusalem sólo vivirán gente llena de fe, y amor, castidad y caridad, etc.

“Y allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol (físico), porque el Señor Dios (Interno) los alumbrará; y reinarán para siempre jamás” (Ap. 22: 5).

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas, ha enviado su ángeles para mostrar a sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto” (Ap. 22: 6).

Todo aquel que haya subido los escalones de imaginación, inspiración e intuición, está despierto en los mundos superiores. Todo iniciado cuando está fuera del cuerpo físico, puede pedir a su Maestro que le muestre la futura Jerusalem, y las cosas que es necesario que sean hechas presto. Lo que se necesita es dejar la pereza y hacer las prácticas de imaginación, inspiración e intuición que nos llevarán hasta la iniciación.

“¡Y he aquí, vengo presto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Ap. 22: 7).

Este es el Mensaje de Acuario. Este es el libro de la Nueva Era.

Esta es la Doctrina Secreta del Salvador del mundo.

Continúa el Vidente del Apocalipsis (quien dicho sea de paso, está ahora desencarnado), diciendo textualmente lo siguiente: “Yo Juan, soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas” (Ap. 22: 8).

“Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios” (Ap. 22: 9).

El ángel no quiso dejarse adorar. Sin embargo, millares de discípulos gozan haciéndose adorar de las gentes. Esos son los que dicen: “yo soy un gran vidente, nada se me esconde, nada ignoro, soy un gran iniciado, soy un Maestro, todo lo sé, etc.”.

Satán goza auto-alabándose. El yo psicológico es Satán. Satán es el que dice yo soy la reencarnación de un gran Maestro, o de un gran hombre.

El Bodhisattva verdaderamente humilde nunca se auto alaba. El Bodhisattva humilde dice: “Yo soy un mísero gusano del barro de la tierra, yo soy un hombre cualquiera. Mi persona no vale nada; la obra lo es todo”.

El Bodhisattva es el alma humana de un Maestro. El Maestro es el Dios Interno.

El templo de la Vía Láctea es maravilloso… Una gran piedra cierra la entrada a los profanos. Dentro de ese templo, encontramos a millares de Bodhisattvas de la Vía Láctea. Parecen humildes campesinos analfabetos. Empero, el Dios Interno de cada uno de ellos gobierna constelaciones y mundos.

Cuando nos arrojamos a los pies de esos humildes hombres para adorarlos, ellos dicen: yo no soy nadie; yo no sé nada; yo no valgo nada.

“Mira que no lo hagas: Porque yo soy siervo contigo y con tus hermanos los profetas”.

El hombre en si es una sombra pecadora. Sólo el Vidente del vidente, el Padre que está en secreto es perfecto.

“Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro; porque el tiempo está cerca” (Ap. 22: 10).

En aquella época de Juan, todavía se podía decir: “El que es injusto, sea injusto todavía: Y el que es sucio, Ensúciese todavía: Y el que es justo, sea todavía justificado: Y el santo, sea santificado todavía” (Ap. 22: 11).

Ahora no se puede decir eso, porque los tiempos del fin ya llegaron.

Este es el instante en que tenemos que definimos como águilas o como reptiles, como ángeles o como demonios.

“Y he aquí, yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra” (Ap. 22: 12).

“Yo soy (el Cordero) el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el postrero” (Ap. 22: 13).

El Cordero es Alfa y Omega, principio y fin, el primero y el postrero.

El Bienamado entra en el alma para recompensar a cada uno según fuere su obra.

“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida (los diez Sephirotes), y que entren por las puertas (del sexo) en la ciudad (la Nueva Jerusalem)” (Ap. 22: 14).

“Mas los perros (los falsos profetas, aquellos que fundan malas escuelas para explotar a las almas, los fornicarios, etc.) estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira” (Ap. 22: 15).

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. Y exclama Jesús, el que recibió la iniciación venusta, diciendo: “Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana” (Ap. 22: 16).

Cristo es la estrella de la aurora. Cristo entra en el alma cuando recibe la iniciación venusta.

“Y el espíritu (el Cristo), y la esposa (el alma), dicen: Ven. Y el que oye diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera tome del agua de la vida de balde” (Ap. 22: 17).

Sólo tomando del agua de la vida lograréis la iniciación venusta. El que bebiere de esa agua pura de vida, nunca jamás volverá a tener sed.

Queremos decir: El que trabaje con el arcano A.Z.F., levantara el Hijo del Hombre dentro de si mismo, y entonces, nunca jamás volverá a tener sed.

“Porque yo protesto a cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro. Si alguno añadiere a estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro” (Ap. 22: 18).

“Y si alguno quitaré de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro” (Ap. 22: 19).

Todo aquel que quiera reproducir este libro, bien puede hacerlo con entera libertad. Todos aquellos que por un falso pudor le quiten a este libro los secretos del Arcano A.Z.F. ¡Ay de ellos! Dios quitará su parte del Libro de la Vida y de la Santa Ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.

Podréis reproducir este libro a fin de que el Mensaje de Acuario llegue a todos los pueblos de la tierra; pero ¡Ay! ¡Ay! Ay! de aquellos que le añadan o le quiten las palabras del libro de esta profecía; porque en verdad, en verdad os digo, que Dios pondrá sobre él, las plagas que están escritas en este libro.

“El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. Amén, sea así. Ven Señor Jesús” (Ap. 22: 20).

“La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén” (Ap. 22: 21).

FIN

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